Sin embargo, en esta entrada voy a centrarme en lo que entiende por comprensión lectora a partir de sus reflexiones, del decálogo que propone para mejorarla. Añado algún ejemplo más a lo que el profesor Cavillo señala.
En primer lugar, propone que las "técnicas, destrezas y" habilidades de comprensión lectora se lleven al aula de manera EXPLÍCITA. No vale, pues, pedir a los alumnos que lean por placer. Además, debe ser una enseñanza COMPLETA, es decir, que fomente la "comprensión litera, inferencial y crítica", pero sin olvidar la "local, global, interpretativa y reflexiva, o de cualquier otra clasificación" se lleve al aula. Podríamos añadir técnicas de trabajo intelectual (TTI) como la lectura en barrido, en diagonal, a escala o en pirámide. En este documento de la Junta de Andalucía aparece un marco teórico muy interesante que introduce la evaluación de destrezas.
Calvillo propone asimismo que la lectura sea VARIADA, que se centre en "textos expositivos, argumentativo o literarios", pero que también se abra a realia (facturas, folletos) o cartas, así como a periódicos o cómics. Además, se debe fomentar la competencia ESTRATÉGICA para comprender distintos tipos de textos en diferentes contextos. Además del resumen, trabajar otras técnicas.
La comprensión lectora es algo que ya Cassany, Luna y Sanz, en Enseñar lengua (1996), señalaban que era una tarea que, además del profesor de Lengua y Literatura, incluía a los demás de las materias. Calvillo afirma que debe ser una enseñanza COMÚN, en coordinación entre todos los docentes del centro. En Andalucía es lo que se propone en el Proyecto lingüístico de centro. Así, la lectura será una habilidad que se trabaje de forma PROLONGADA, desde Infantil a Primaria, pasando por Secundaria y Grado Medio hasta la universidad.
Además, al comprensión lectora debe ser una enseñanza CONTEXTUALIZADA, no solo en Lengua, sino también en las demás materias. En Ciencias Sociales también hay que comprender textos, lo mismo que un problema de matemáticas requiere una correcta comprensión para poder solucionarlo. Este trabajo específico de la comprensión lectora debe ofrecer, siempre, un ejemplo que sirva de guía a los alumnos. Es decir, ofrecerles un MODELO que, mediante la verbalización del profesor, afronte los problemas que puedan tener nuestros alumnos.
Calvillo señala, por otro lado, que es el propio alumno quien "debe hacer un diagnóstico" de su nivel. Esto se puede vincular con el constructivismo, con los conocimientos previos y el nivel de desarrollo de los alumnos para impulsar la capacidad de aprender a aprender. Es decir, fomentar el desarrollo de la METACOGNICIÓN al dotarles de herramientas que les permitan alcanzar otro tipo de aprendizajes e ir construyendo su conocimiento para, de este modo, ser capaces de continuar aprendiendo. Si observamos esto desde el enfoque competencial (y nuestro Sistema Educativo lo es), alude a competencias básicas como la de Aprender a aprender y la de Autononía e Iniciativa personal.
Para concluir, Cavillo afirma que la enseñanza de la comprensión lectora ha de ser MOTIVADORA, entendido este adjetivo como actividades que estén próximas a los centros de interés de los alumnos y que, al mismo tiempo, supongan un esfuerzo que, en función de sus capacidades, les permita avanzar. Lo cual exige una preparación de este tipo de actividades que "deben adaptarse escrupulosamente a la zona de desarrollo próximo del alumnado para poder ser motivadora".
Estoy completamente de acuerdo con el profesor Calvillo. Este decálogo supone un punto de partida muy interesante para, en función de lo que propone PISA, desarrollar la comprensión lectora.
En primer lugar, propone que las "técnicas, destrezas y" habilidades de comprensión lectora se lleven al aula de manera EXPLÍCITA. No vale, pues, pedir a los alumnos que lean por placer. Además, debe ser una enseñanza COMPLETA, es decir, que fomente la "comprensión litera, inferencial y crítica", pero sin olvidar la "local, global, interpretativa y reflexiva, o de cualquier otra clasificación" se lleve al aula. Podríamos añadir técnicas de trabajo intelectual (TTI) como la lectura en barrido, en diagonal, a escala o en pirámide. En este documento de la Junta de Andalucía aparece un marco teórico muy interesante que introduce la evaluación de destrezas.
Calvillo propone asimismo que la lectura sea VARIADA, que se centre en "textos expositivos, argumentativo o literarios", pero que también se abra a realia (facturas, folletos) o cartas, así como a periódicos o cómics. Además, se debe fomentar la competencia ESTRATÉGICA para comprender distintos tipos de textos en diferentes contextos. Además del resumen, trabajar otras técnicas.
La comprensión lectora es algo que ya Cassany, Luna y Sanz, en Enseñar lengua (1996), señalaban que era una tarea que, además del profesor de Lengua y Literatura, incluía a los demás de las materias. Calvillo afirma que debe ser una enseñanza COMÚN, en coordinación entre todos los docentes del centro. En Andalucía es lo que se propone en el Proyecto lingüístico de centro. Así, la lectura será una habilidad que se trabaje de forma PROLONGADA, desde Infantil a Primaria, pasando por Secundaria y Grado Medio hasta la universidad.
Además, al comprensión lectora debe ser una enseñanza CONTEXTUALIZADA, no solo en Lengua, sino también en las demás materias. En Ciencias Sociales también hay que comprender textos, lo mismo que un problema de matemáticas requiere una correcta comprensión para poder solucionarlo. Este trabajo específico de la comprensión lectora debe ofrecer, siempre, un ejemplo que sirva de guía a los alumnos. Es decir, ofrecerles un MODELO que, mediante la verbalización del profesor, afronte los problemas que puedan tener nuestros alumnos.
Calvillo señala, por otro lado, que es el propio alumno quien "debe hacer un diagnóstico" de su nivel. Esto se puede vincular con el constructivismo, con los conocimientos previos y el nivel de desarrollo de los alumnos para impulsar la capacidad de aprender a aprender. Es decir, fomentar el desarrollo de la METACOGNICIÓN al dotarles de herramientas que les permitan alcanzar otro tipo de aprendizajes e ir construyendo su conocimiento para, de este modo, ser capaces de continuar aprendiendo. Si observamos esto desde el enfoque competencial (y nuestro Sistema Educativo lo es), alude a competencias básicas como la de Aprender a aprender y la de Autononía e Iniciativa personal.
Para concluir, Cavillo afirma que la enseñanza de la comprensión lectora ha de ser MOTIVADORA, entendido este adjetivo como actividades que estén próximas a los centros de interés de los alumnos y que, al mismo tiempo, supongan un esfuerzo que, en función de sus capacidades, les permita avanzar. Lo cual exige una preparación de este tipo de actividades que "deben adaptarse escrupulosamente a la zona de desarrollo próximo del alumnado para poder ser motivadora".
Estoy completamente de acuerdo con el profesor Calvillo. Este decálogo supone un punto de partida muy interesante para, en función de lo que propone PISA, desarrollar la comprensión lectora.