Así, toma como punto de partida la noción de lectura como "interactuar con los textos para elaborar el significado de acuerdo con determinados fines" y entiende que esta obra es una interpretación del informe PISA tanto como una invitación a que los lectores hagamos la nuestra. Para ello, muestra una serie de reflexiones que, a modo de conocimientos previos, publicó en su blog. Reseño aquí las que me han parecido más interesantes.
Las preguntas que proponemos a los alumnos para ayudarles a comprender los textos tienen, además, la función de enseñarles a hacer ellos mismos preguntas, es decir, a establecer los objetivos de lectura y a interrogar al texto de acuerdo con estos objetivos.Esta entrada de 2008 muestra que la lectura no solo abarca comprender el texto al pie de la letra, sino que también implica establecer una serie cuestiones en función de la situación e intención comunicativa en la que nos encontremos, guiados por el profesor como adulto mediador.
Las reflexiones del profesor valencianos continuaron y, en la presentación de los resultados de dicho informe en 2010, con una entrada de título significativo: Pisa nos obliga a reflexionar. En ella recordó una serie de hechos de entre los que destacamos:
Los resultados de PISA han de replantear desde la base nuestros métodos de trabajo en el aula. Los planes de lectura en los centros no pueden ser solo programas de fomento de la lectura (la lectura por placer), sino que han de tratar de hacer de la lectura (y de la escritura) el principal medio del aprendizaje.Pasamos al primero de los capítulos, presentados como ideas. Este se centra en que la COMPETENCIA LECTORA COMO UNA COMPETENCIA BÁSICA. La entiende como la interacción "con los textos para elaborar el sentido a partir de los propios conocimientos y los objetivos que nos llevan a la lectura" y, su uso, implica "destrezas (...) como acceder a la información y seleccionarla" así como "procesarla de acuerdo con unos objetivos" y "reflexionar sobre ella para aplicarla en diversas situaciones" reales.
Presenta el marco teórico general de las competencias básicas, que parten de la Unión Europea. Así, "la comunicación en lengua materna" es una de las competencias clave que se "necesitan para el desarrollo y la realización personal, la ciudadanía activa, la inclusión y el empleo", en parte similares al Proyecto DeSeCo. Es un ideal que se formuló en otra Europa, pero que no deja de ser un objetivo al que aspirar.
De todos modos, lo relevante es que la "competencia en comunicación lingüística", que engloba la competencia lectora, se vincula con las demás y "es un requisito esencial más allá del entorno escolar".
Lo cual me recuerda el Marco Común Europeo de Referencia, que presenta un marco para diseñar, desarrollar y evaluar cursos de idiomas, y entiende la competencia comunicativa, formada por competencia lingüística, sociolingüística, estratégica y discursiva, entendida como un punto de partida que permite adquirir otros conocimientos.
Su concreción en la enseñanza del Español como Lengua Extranjera o Segunda Lengua en el Plan Curricular del Instituto Cervantes, que presenta una taxonomía de estrategias, conocimientos y habilidades (competencias en realidad) articulados en diferentes niveles de referencia y que, en principio, su descripción podría ser útil en nuestra materia. Al menos, en ELE funcionaba muy bien porque permitía definir con claridad qué estudiar y cómo evaluarlo, mientras que la manera de hacerlo dependía de otras variables (edad de los alumnos, origen, finalidad que perseguían al estudiar español, etc.). Pero regresemos al manual.
A continuación, Zayas presenta la competencia lectora a partir del marco teórico de PISA. Para no entrar en los documentos marco de la organización que diseña PISA, toma como base un informe del Ministerio de Educación español de 2009, que presenta el marco teórico. Así, la define como
Competencia lectora es comprender, utilizar, reflexionar y comprometerse con textos escritos para alcanzar objetivos, desarrollar el conocimiento y potencial personales y participar en la sociedad.Esta definición "responde a una concepción interactiva de la lectura" y le atribuye un carácter constructivo que parte de teorías cognitivas. Implica partir de los conocimientos previos, en función del nivel de desarrollo, para "acomodar la lectura a un fin determinado". De tal modo que "las situaciones y los fines de lectura condicionan" las "destrezas y estrategias utilizadas para construir el significado". Entonces, también podemos vincular esta publicación con el Constructivismo.
De esta forma, si comparamos esta concepción con la tradicional de la lectura, tenemos que ahora es "EL LECTOR ES QUIEN GENERA EL SIGNIFICADO" y deja de ser un puro receptor. Para ello, activa "determinadas destrezas y estrategias". [Estas estrategias son las que me interesa conocer para así poder desplegarlas en mi tarea docente.]
Si antes el texto tenía un solo significado, ahora tiene múltiples significados que el lector construye a partir de "la transacción entre (...) texto y factores contextuales". Si antes se leía de "abajo arriba", desde los fonemas hasta el texto, ahora se "comienza con un objetivo y unos significados previstos", es decir, la generación de hipótesis. Esto es así porque "la búsqueda del significado dirige el proceso" de comprensión de la lectura.
Cuando antes se esperaba que el contexto no supusiera un problema para el "buen lector", ahora se amplía el concepto de contexto en función de las "experiencias culturales sociales de lector (...), el contexto en el que se escribe el texto" y el objetivo de la lectura ("leer para").
En definitiva, el fin de la lectura resulta fundamental en cómo el lector lee un texto y los significados que construye del mismo. Es decir, la finalidad de la lectura (estudio, lectura por placer, búsqueda de información para redactar una sentencia, etc.) condiciona la lectura (intensiva, extensiva) y qué lograremos de ella (un dato, pasar un buen rato, tener una idea general de un asunto, etc.). Dicho en otras palabras, hay que tener en cuenta las variables contextuales.
Todo lo anterior supone un "cambio radical" en la enseñanza de la lectura al entenderla como un proceso interactivo. De ahí que, apoyándose en Sánchez Miguel, proponga "la alfabetización de toda la población como un reto sin precedentes". Este se caracteriza por cambiar nuestra perspectiva acerca de la lectura y, en un principio, puede conllevar una sensación de "fracaso" al generar demasiadas expectativas al respecto. Por ello, propone que se reformule en función de
"formación prolongada en el tiempo, apoyo cognitivo y emocional y un compromiso sostenido en la tarea",
para que, de esta forma, "TODOS los alumnos estén vinculados a este proyecto de formación" (el énfasis de la mayúscula es mío). Un gran reto que conlleva mucho esfuerzo en recursos humanos y materiales que, si se planifica y desarrolla adecuadamente, podría tener éxito. Me gusta la idea, aunque supone un gran reto. Pero la tarea docente implica trabajo y esfuerzo, así como innovación en sus concepciones.
Por último, presenta las conclusiones del I Congreso Nacional leer.es, muy interesantes todas ellas y en consonancia con la propuesta de Zayas. Destacamos la 2) ya que "las innovaciones tecnológicas (...) hace más complejo el acto de leer al requerir estrategias específicas" y la 4) "variabilidad en cuanto a las características individuales y a los apoyos sociales y culturales". Para ello propone 5) "un amplio compromiso de las instituciones, de todos los agentes e instancias educativas, como las familias, medios de comunicación y editoriales" y 6) "evaluaciones" que "apoyan la idea de que el nivel de la competencia lectora [de nuestros alumnos] no es satisfactorio", que vinculo con las pruebas de PISA.